Sugar Baby Marbella: ¡mujer al agua!

La mayoría de gente que nos visita viene buscando una cita sugar. La que tuve la semana pasada estuvo bien, aunque acabé en el hospital con un pie roto. ¿Cita salvaje? ¡Desde luego! Fue un fiestón brutal y, como en las mejores celebraciones, se lio un poco. Te cuento mi historia como Sugar Baby en Marbella, ¡ya verás, ya!

sugar baby marbella
Y puedes sentirte orgullosa de ello

Sugar Baby en Marbella buscando fiesta en yate

Mira, justo había terminado la carrera y tenía ganas de celebrarlo. Como tengo una cuenta en SugarDaters, empecé a buscar una cita sugar para darme una alegría en forma de fiesta en un yate. Mira que en Marbella hay yates, ¿eh? Me costó un poco encontrar a un hombre así, pero finalmente di con el adecuado.

¿Sabías que Marbella es la ciudad de España con más Sugar Daddies por cada Sugar Baby? Compruébalo en este artículo

Bueno, pues quedamos en Puerto Banús, éramos un grupo de tres hombres y cinco mujeres vestidos de forma elegantísima, cada uno con ganas de celebrar sus éxitos. Juanjo había tenido un año excelente en sus negocios, Teresa había comprado un montón de acciones que desde ya le reportaban beneficios… en fin, todo gente con el ánimo a full.

Así que nos subimos al yate Tierra Enigma. De todas las veces que he sido Sugar Baby en Marbella, ésta fue la primera en que vi camareros sin camiseta y camareras en ropa interior. Los chicos estaban… mmm… para comérselos. Y las chicas… uf… hasta yo sentía la llamada de la naturaleza. Juanjo no les quitaba ojo.

De todas las fiestas en Marbella, la nuestra era la más ruidosa

Había otros yates, pero el nuestro era el del desfase. ¡un musicón! Pensé que, si hubiera piratas, en vez de abordarnos se apuntarían al fiestón. Y no solo sonaba chumba-chumba, ¿eh? Que ponían de todo, ¡menos mal! Y champancito que va, champancito que viene… ¡y venga a bailar! Bailecito por aquí, bailecito por allá. Juanjo y yo jugamos al limbo que, con lo que se estaba empezando a menear el barco, ya era difícil.

El éxtasis me elevó, me puse a dar saltos a babor y miré a las estrellas. Todos estos meses de durísimo trabajo me habían agobiado notablemente y ahora estaba soltando toda la adrenalina de golpe. Reía, gritaba, disfrutaba como una reina del mundo y de mis desconocidos compañeros de celebración. Y entonces sucedió lo que arruinó la noche por completo.

¡Sugar Baby de Marbella al agua!

Me subí a una caja de madera para dar el mayor salto que jamás di. Quería volar, tocar las estrellas, ser la diosa del universo. Catarsis total, saturación divina. Pero el mar no estaba tranquilo y una ola elevó esta parte del barco. La barandilla me golpeó el culete y, dando una voltereta, me golpeé el tobillo y acabé en el agua.

💖 ¿Buscas una Sugar Baby marbellí? Únete a SugarDaters 🍨

Grité socorro, aunque yo sabía nadar, incluso con el punzante dolor del pie. Juanjo se quitó la ropa en un santiamén y saltó a salvarme en calzoncillos. Fue una visión dulce que recuerdo con cariño. Me sacaron del agua y me llevaron al hospital, donde pasé la noche. Desde la habitación escuché a dos enfermeros hablando: «¿ésta es la Sugar Baby de Marbella que se cayó de un yate?» Me reí.

El desenlace

Al día siguiente, Juanjo vino a verme. La oscuridad de la noche no me había permitido ver lo guapo que era. Me dibujó un corazón en la escayola. Él era el dueño del yate. Me dieron el alta y Juanjo y yo quedamos en vernos más a menudo. Me encantaría que se convirtiera en ese hombre que me mime siempre que se me antoje.

¿Sabes de alguna historia de Sugar Baby en Marbella que sea interesante? Puedes contárnosla aquí abajo.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *